Aniversario La Devesa School

Aniversario La Devesa School

Hay lugares que se quedan contigo incluso cuando ya no formas parte de ellos. Cuando me propusieron participar en el aniversario de La Devesa School Elche, lo primero que sentí fue una mezcla de sorpresa y agradecimiento. Escribir estas líneas se me hace extraño, no tanto por la dificultad de poner en palabras lo que significó mi paso el colegio, sino por la avalancha de emociones y recuerdos que despierta. Es un orgullo que pensaran en mí para formar parte de esta celebración, porque mi paso por estas aulas significó mucho más que unos años de estudio: fue un tiempo de descubrimiento personal, de aprendizajes que todavía hoy me acompañan y de vínculos que siguen siendo importantes en mi vida.

Cursé aquí entre 2010 y 2015, una etapa en la que la adolescencia suele traer consigo una marabunta de dudas, inseguridades y preguntas. Sin embargo, al contrario de lo que podría imaginar, lo que siempre sentí en este instituto fue un ambiente sano y seguro. Un lugar en el que cada persona tenía su sitio, donde ser escuchado y comprendido formaba parte de la experiencia misma del centro. Y eso no se debía únicamente al trabajo del profesorado, sino también a esa red invisible que sostenían todas las personas que forman parte del cole: desde el personal de limpieza y mantenimiento hasta el equipo directivo.

Guardo recuerdos imborrables de las actividades en las que participé: deportivas, de debate, proyectos innovadores que, sin saberlo en ese momento, me estaban preparando para mi futuro. Recuerdo cómo se nos enseñaba a hablar en público, a contrastar fuentes, a entender todas las posturas y prismas posibles… semillas de un pensamiento crítico que, con el tiempo, germinaron en mi vocación periodística.

En aquel momento, como cualquier estudiante, lo que más pesaba era la preparación para la PAU. Y es cierto: nos entrenamos con simulacros reales y un trabajo muy pragmático que nos dio confianza para ese momento ‘fatídico’ —luego casi todo el mundo comprueba que no es para tanto, pues si estás pisando ese terreno, es porque ya has sobrevivido a infinitas pruebas del día a día, en ocasiones, más exigentes que el examen final—. Pero más allá de los resultados académicos, lo que de verdad marcó la diferencia fue la cercanía y la atención personalizada de mis profes. Ellos supieron identificar mis puntos fuertes y animarme a desarrollarlos, en lugar de conducirme hacia lo que se suponía más rentable, conveniente o simplemente reputado. No solo se miraba lo que tenía “más salidas”; se miraba que encontraras tu salida. Fue gracias a ese acompañamiento que descubrí que lo mío era contar historias, comunicar, dar voz. Fue ahí donde empecé a imaginarme como periodista.

Alumni La Devesa School Elche

Después vinieron la carrera, la especialización en Madrid, casi dos años de reportero en La Sexta y, desde 2020, la investigación y la docencia universitaria, que hoy me llevan a cursar un doctorado en Periodismo. Pero si echo la vista atrás, sé que el camino empezó en estas aulas, en la pista de césped, en la piscina, en cada conversación y cada clase en las que aprendí no solo lo básico, sino una forma de mirar el mundo.

Por todo ello, solo puedo dar las gracias. Gracias a los profesores y profesoras, compañeros y compañeras y a todo el personal que hace posible este espacio. Gracias por haber convertido estos años en una de las etapas más felices de mi vida. Y mi deseo para el instituto en este aniversario es sencillo: que siga siendo ese lugar donde cada alumno encuentre la confianza y la motivación necesarias para descubrir quién quiere ser.

Dámaso Mondéjar

Alumni La Devesa School Elche